Samsung presento su nuevo Galaxy S5 y ya tiene listo para el mercado al modelo con el que pretende mantener su estatus en la gama alta de Android.
El Samsung Galaxy S5 fue presentado en Barcelona y nos encontramos con un terminal continuista en casi todo: diseño, acabados en plástico, pantalla pero con las novedades de que ahora el Galaxy S5 podemos decir que es resistente al agua y que incluye un identificador biométrico de nuestra huella dactilar en el botón de inicio, así como un sensor, ubicado al lado del flash, para medir nuestro pulso.
SGS5: ahora resistente al agua
Si con el Galaxy S4 la firma coreana no arriesgó en el diseño, convencida de mantener cierta personalidad en el terminal, con el nuevo Samsung Galaxy S5 tenemos más de lo mismo. Son ya tres generaciones sin cambios notables, y eso ya puede pasarse factura a nivel de reconocer que algo ha cambiado.
El diseño del Samsung Galaxy S5 continua siendo suave en las formas y con acabados en plástico, aunque simulando la piel como con un diseño perforado que debería ser más agradable al tacto que el simple plástico. Es cierto que también tenemos en marco que simula metal, pero no deja de ser plástico, lo que puede dejarlo otro año más lejos en ese apartado de los otros grandes terminales del segmento y mantener en cierto grupo de consumidores la sensación de que con esos acabados no puede optar a un precio premium o considerarse gama alta de verdad.
A nivel de características básicas, tampoco hay grande sobresaltos. Tenemos al Galaxy S5 movido por un procesador de cuatro núcleos a 2.5 Ghz, con 2 GB de memoria RAM (nada de 3 GB como el Note) y la posibilidad de elegir modelo con 16 o 32 GB, ampliables con tarjetas microSD.
La batería nos da la sensación de que ha quedado un poco retrasada respecto a los rivales y es de“solo” 2.800 mAh, eso sí, se puede intercambiar. Samsung promete 10 horas de navegación web y hasta 12 en reproducción de vídeo, que es una cantidad muy alta.
FUENTE: xataka.com
